lunes, 21 de abril de 2014

“El encuentro con el otro transforma nuestras pobrezas...”

Qué aprendo de mis hermanos más pobres? 
Aprendo que para ser generoso no hay límite, que siempre hay alguien más necesitado que yo...
Aprendo que la esperanza es el motor de la historia...
Aprendo que lo esencial es el amor...
Aprendo que la Fe es el camino…
Aprendo que Jesús sabe lo que hace...
Aprendo que el sufrimiento y la exclusión no se los deseo a nadie, pero que desde ahí se desarrolla una capacidad de supervivencia inalcanzable para mí...
Aprendo que mis hermanos son lo más valioso que tengo y que sola nada puedo...
Aprendo que es importante no juzgar, aprendo que antes tengo que ver cómo camino yo...
Aprendo que la vida es injusta, porque nosotros los hombres no sabemos hacerla más justa...
Aprendo que tengo mucho para dar y darme, pero que el miedo paraliza esta capacidad...
Aprendo que la vida no tiene sentido si no es entregada y compartida...
Aprendo que mis prioridades materiales de nada sirven si no van en clave de ser puestas al servicio...
Aprendo que soy una privilegiada de la vida, que Dios me ama infinitamente, pero que fácilmente puedo desviarme, por lo que necesito constantemente de su presencia hecha rostro vivo en cada hermano necesitado, sufriente, que permanece al costado del camino...
Aprendo que el dinero compra muchas cosas, pero no alcanza para lo más preciado…
Aprendo que la sabiduría de los libros es muy útil, pero la sabiduría de la vida es inabarcable…
Aprendo que la capacidad de recibir y la capacidad de agradecimiento son puras…
Aprendo que la gratuidad existe…
Aprendo que uno es valioso por el solo hecho de existir…
Aprendo que la única ambición válida es el amor…
Deseo que durante este viaje que transcurro, la vida me regale hacerme propio alguno de estos aprendizajes y así poder ser instrumento para quien lo necesite... 


TT.13-10-2013

AVATAR


Resonancias de una película que me llevó a encontrarme con dos sentimientos muy fuertes, por un lado la tristeza por tanta guerra y lucha de poder, la tristeza de tanto dolor, tanta muerte. Y por el otro lado con el sentimiento de admiración por lo que el corazón es capaz de lograr, por la esencia que nos caracteriza, por la gran capacidad de autocontrol que podríamos tener si la supiéramos usar bien, por el valor de la confianza, la voluntad y sobretodo el otro, la vida. El valor del encuentro, valorando sus costumbres, su cultura. El valor de la naturaleza, que tiene todo lo que necesitamos para vivir…
Me quedé más enganchada con como esta película describe de forma casi exacta el mundo en el que vivimos hoy en día.
Avatar… matar sin límite…
Un mundo donde predomina la lucha de poder, un mundo donde muchos tienen la necesidad de mostrarse superior.
Un mundo donde la mayoría tiene miedo a lo desconocido.
Un mundo donde los que tienen el supuesto poder se rigen por sus intereses, sustentados en la teoría y en sus pensamientos.
Un mundo donde el poder es superior a la vida, un mundo donde si es necesarios matar para lograr un objetivo, se hará.
Un mundo donde se cree que todo puede ser destruido.
Un mundo donde no hay tiempo para aprender, un mundo de lo inmediato.
Un mundo donde son pocos los que se ponen en el  lugar del otro, son pocos los que están dispuestos a sentir, son pocos los que buscan la verdad, son pocos los que aceptan que no son dueños de la vida.
Un mundo donde se busca ganar solo, competir contra otro y no ser parte y lograr que todos ganemos.
Un mundo de guerra constante, donde el que no le encuentra sentido a este estilo queda excluido.
Un mundo donde las personas son usadas hasta que dejan de servir…
TT. 7-1-2013

Releo lo que escribí anoche y me doy cuenta que predominó el sentimiento negativo. Y me pregunto por qué. La primer respuesta es que lo positivo esta buenísimo, pero hoy tengo que trabajar sobre lo negativo, hoy mi deseo es convertir lo negativo en positivo, hoy yo me encuentro con muchas contradicciones y dudas, me encuentro en momentos actuando como si no me importasen los avatars…
Pero vuelvo a lo positivo a ese sentimiento de admiración y permanezco en la capacidad de…
En ese lugar donde muchas veces no confío poder alcanzar… me doy cuenta todo lo que los hombres tenemos todavía por aprender, todo lo que seriamos capaces de lograr si confiáramos un poquito más en ese ser superior que todo lo creó. Y que a cada uno le dio sus dones, solo es cuestión de reconocerlos y ponerlos al servicio.
Vuelvo al poder del corazón, el poder de la conexión. La esencia, la energía que sale de uno y se conecta con la de un otro.
Vuelvo al valor de la Vida. “yo soy porque nosotros somos”, no somos seres individuales, convivimos con otros y eso si lo sabemos apreciar es un gran regalo.
Vuelvo al querer aprender, aprender de verdad, caminar un proceso no siempre es fácil, muchas veces tropezamos, pero con voluntad y confianza y sobre todo con el deseo de querer transitarlo, las fuerzas aparecen, y los aprendizajes entran…
Vuelvo al poder del universo, de la naturaleza, de la creación, y me sale preguntarme por qué, pero después reemplazo el por qué por el cómo y me pregunto cómo puedo yo vivir haciéndome consciente de tanta grandeza, de tanta abundancia, de tanta sabiduría… me respondo con lo que escribí un párrafo más arriba… empiezo a confiar en el camino… con la certeza de que todo está dado y solo es cuestión de escuchar, estar atenta y querer aprender…
En definitiva una película que me dejo un gran mensaje… quisiera que esto no sea un sueño, anhelo llegar a esa conexión sin estar durmiendo y que cada despertar sea en este mundo…

TT. 8-1-2013